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martes, 20 de marzo de 2018

MIDI D'OSSOU CONTRAFUERTE ORIENTAL

 
 

Nombrar Midi d’Ossau, quizás la montaña más bella de los Pirineos, un calificativo que una gran mayoría seguro que comparte; es citar una montaña imprescindible en la mochila de todo excursionista y montañero. Y es que este antiguo volcán de roca andesita, tiene una arquitectura que te atrapa desde cualquiera de sus diferentes ángulos. Da igual si lo miras desde la vertiente norte, noreste o sur, el magnetismo de sus líneas se te queda grabado en tu mente y tarde o temprano querrás conocer sus misterios.


Se dice que un pastor del Valle del Aspe en 1787 fue la primera persona que ascendió al Midi. Pero la primera ascensión catalogada fue protagonizada por Guillaume Delfau y Mathieu, un pastor de Eaux-Bonnes. Salieron el 2 de octubre desde la población de Gabas, suben hasta el Collado de Suzón y allí trepan por varias chimeneas llegando a la cumbre principal.
Durante la aproximación, gozamos de excelentes vistas. Hacia las montañas de Gourette...

...y hacía las montañas cabeceras del Valle Canal Roya...

...hasta que el coloso, acapara toda nuestra visión...
...aunque estas flores también reclamen su atención...
...pero de nuevo las miradas se reducen a esta majestuosa montaña.

Junio 2017, primera semana de vacaciones del año. Junto Alejandro compañero y vecino de Montán, damos forma a una semana bastante ambiciosa, a saber; una escalada en la ya conocida por mi, Muralla de Pombie, ascenso trepando hasta la cima del Grand Pic, cambio de escenario y travesía por la Sierra de Partacua y para rematar, escalada en la caliza de la sugestiva Peña Foratata alzada directamente sobre Formigal. Un menú estrella michelín.

Ahora veremos lo que podemos hacer, porque como se suele decir; uno propone y las circunstancias disponen.
La primera toma de contacto que tuve con esta montaña fue allá en otoño de 1995, una reseña de escalada (hoy en día haría reír a más de uno) de su vía más clásica, nos puso en marcha para ir a conocer la afamada Muralla de Pombie, la niña bonita de las diferentes caras que tiene. La Sureste Clásica, que así se denomina este itinerario, supuso un punto y aparte en nuestro bagaje; estábamos escalando una montaña, no una pared. Fuimos muy bien hasta llegar a un sistema de chimeneas; nos equivocamos, rapelamos y se nos engancho la cuerda (tuvimos que cortar un trozo) a todo esto la oscuridad encima, al final afrontamos un vivac en una repisa grande donde las cuerdas nos sirvieron de improvisada manta. Amaneció con truenos y lloviendo, el descenso por la Vía de las Viras fue para no olvidar. Llegamos al refugio completamente empapados y yo cogí frio en el pecho.

Después de esa aventura, pasaron muchos años hasta que volví de nuevo a ver la cara de Pombie. En aquella ocasión y acompañado de un joven y novel escalador de paredes, ascendimos la también clásica Surplombs.
Nuevos tiempos y nuevo compañero, pero las ganas e ilusión son las mismas.

Llegamos al aparcamiento del Portalet y me noto algo decaido; compramos algunas cosillas, montamos las mochilas y dejamos el coche aparcado en la vertiente francesa una vez descendido unos 800 metros desde el Portalet. Mochilón en ristre y a superar los 300 y pico metros de desnivel que nos separan del Coll de Soum de Pombie, el sendero está muy bien trazado con amplias zetas que mitigan el desnivel, pero yo cada vez estoy más cansado; llegado al collado, me siento en la hierba y vomito todo el almuerzo de esta mañana en Huesca. El ajoaceite que le pusieron a la tortilla debía estar caduco.

Una vez acoplados en un vivac que hemos encontrado y que está más que decente, Alejandro prepara una sopa de cous-cous, que me tomo recostado dentro del saco.
La muralla de Pombie en todo su esplendor...
...y a su regazo el refugio...
...desde donde se destacan otros colosos...
...pero ahora andamos centrados en este...
...y en buscar un vivac; que parece hemos encontrado.

Primer día de actividad; la vía de escalada Jolly, esta empieza por la archiconocida Sureste Clásica de la que escalamos dos largos y al llegar a la segunda reunión se separan, yéndose la sureste hacia la derecha y nuestra vía encara más o menos recto. Me toca seguir; subo hasta la mitad del largo y monto un descuelgue pasando una cinta plana por un cuerno de roca. No tengo fuerza suficiente para seguir escalando, estoy agotado y quedan muchos metros por delante. Desde la reunión donde está mi compañero montamos un rapel que nos deja muy cerca del pie de pared; un corto destrepe y estamos en el suelo.

Una vez en el vivac, descanso todo lo que puedo para afrontar el segundo día de actividad. Decidimos dejar aparcada la escalada y acometer en ascenso a la cima del Midi, para ello vamos a tomar la ruta del contrafuerte oriental de la cara este, una ruta que transita entre el IIIº Y IVº de dificultad.
Una visión casi entera del contrafuerte.

Aproximándonos a pie del contrafuerte oriental, desde el Col de Suzón.

Salimos de nuestro vivac y tomamos muy la senda que se dirige al Coll de Suzón, paso obligado para tomar rumbo al inicio de la vía normal. Al llegar a pie de vía nos colocamos el arnés y el resto de material, aunque de momento no desplegamos las cuerdas. Trepamos el inicio de la normal (unos 20 metros de IIIº) y luego caminamos hasta localizar una canal-diedro, punto donde iniciamos la escalada. Es una canal-diedro de fácil trepada ya que será IIIº, progresamos rápido; el siguiente tramo persigue  un diedro oblicuo a derechas (un clavo) seguido de una placa que nos lleva tras 60 metros a un terreno fácil. Ahora continuamos por una zona de placa ancha y escalonada; progresamos de manera fluida hasta localizar un techo triangular; montamos reunión unos 10 metros por debajo.

Durante los primeros compases de la ascensión, fáciles hasta que...
...el asunto se pone algo más vertical...


...pero sin demasiada dificultad ...
...como lo atestiguan las diversas terrazas herbosas que jalonan los puntos de reunión...
...como esta que montamos de un viejo clavo y un friend...
...y hablando de friend, esta mariquita nos quiso acompañar un tramo de la ascensión...

 
...hasta que vio este tramo de placa de IVº y se quedo tomando el sol...
...mientras nosotros seguíamos hacia arriba...
...hasta que encontramos la instalación de rápel...
...que una vez realizado, nos deja cerca del enlace con la vía Normal.

Por esta zona el itinerario se asoma a la grandiosa cara este por donde circula la vía Fouquier de algo más de 600 metros. Superamos esta tirada también de 60 metros, que deja el mencionado techo a nuestra derecha y hace un largo flanqueo por una terraza fácil. En este punto afrontamos el largo más bonito del itinerario; un diedro con algunos bloques empotrados que tras 45 metros nos lleva a una nueva repisa. Ahora viene un largo de 60 metros y IIIº  que nos deposita en otra terraza; de aquí solo nos resta una fácil trepada hasta alcanzar el punto de rapel.


Realizamos el rapel que nos deja en una pequeña brecha desde la cual flanqueamos por una repisa hacia la derecha y salimos a las campas cimeras pobladas de grandes guijarros y piedras solitarias. Por aquí ya encontramos varios rastros de la ruta normal, que sin ninguna pérdida nos van acercando donde se juntan todas las líneas. La cumbre de una de las montañas más célebres de los Pirineos.

Vamos ascendiendo las últimas defensas del coloso...
 
...mientras el panorama nos va ofreciendo...
...otras montañas y sierras...
...como esta...
...y conjuntos lacustres como este...
...y también alguna montaña desconocida...
...hasta que al final...
...alcanzamos los 2.884 metros de esta fabulosa montaña.
“ Midi d’Ossou, admirado, venerado, todo un símbolo de varias generaciones de montañeros y escaladores que han ido dando forma, creando su historia. Una montaña sin parangón en toda la cadena, incomparable marco de la escalada más genuina, allí donde el olfato de itinerario, cuenta tanto como la destreza técnica y física. Sin duda siempre será ese territorio donde colmar las ansias de aventura.”
Recreados un buen rato con las excelsas vistas, toca bajar. Ahora tomamos la vía Normal, en la cual hay que realizar algunos destrepes y un rapel. Una vez en la base, retornamos a nuestro vivac, admirando la voluptuosa cara este y sobre todo la muralla de Pombie. Seguramente volveremos a esta mítica montaña, quizás acabar lo empezado en la Jolly o quien sabe si nos liamos la manta a la cabeza y afrontamos la cara este por la vía Fouquier.
Regresamos al aparcamiento; damos por finalizada nuestra estancia aquí. Ahora toca pensar en la cercana Partacua.

Abandonamos la cima, atravesando un pequeño nevero...
...mientras un solitario alcanzado su cima...




...y nosotros seguimos bajando, ahora destrepando la primera chimenea...
...y mucho más abajo, un flanqueo que nos deja en la instalación de rapel...
Regresamos con el equipo a la espalda, el Midi se queda...
...pero antes de perderlo de vista, inmortalizamos el momento...
...nos gustaría quedarnos y ser libres como el rebeco...
...pero hay que marchar y quedarnos con esta bella imagen.
 

FICHA TÉCNICA
1ª ASCENSIÓN: P. Daudu, S. Famet, R. Ollivier y J. Ravier en 1957
DIFICULTAD: D / IVº
LONGITUD: 565 mts.
HORARIO: 5 h.
ORIENTACIÓN: Este
COMPROMISO: Medio
EQUIPAMIENTO: Un solo clavo en todo el recorrido y el rapel equipado.
MATERIAL: 8 expres, aros de cinta y  Friends medianos y pequeños.
BASE: Aparcamiento de Aneu, 800 metros debajo de pasar la frontera por el Portalet.
APROXIMACIÓN: Tomar desde el aparcamiento un cómodo sendero que en amplias lazadas nos lleva a superar el Coll de Soum de Pombie 2134, de allí evidente hasta el refugio. Del refugio seguimos una senda hasta el Coll de Suzón 2127, del coll arranca una marcada senda que nos lleva directamente a pie de la vía normal,45 minutos.
DESCENSO: Por la vía Normal. Con algunos destrepes y un par de rapeles.
OBSERVACIONES: Recorrido sencillo, una manera entretenida de subir al Grand Pic si dominados la escalada en torno al V grado y la autoprotección.
Mucha precaución de tirar piedras abajo, ya que en los primeros largos discurre cerca de la ruta Normal.
La reseña del itinerario, la encontrareís en la web; lanochedelloro.com

 

 

 

6 comentarios:

  1. Hola Javi,

    Ya tenía ganas de leer tu crónica, después de habérmela explicado en persona con unas buenas cervezas.

    Que gozada de vistas y entorno, la verdad es que los Pirineos son un entorno impresionante y mágico que tenemos la suerte de tener relativamente cerca.

    A ver si en algún momento me animo y me acerco a subir el Midi, que como no podía ser de otra manera, lo tengo en mi lista de pendientes, esa que nunca para de aumentar... jejeje

    Nos vemos pronto por Montanejos.

    Un abrazo!!!

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    1. Claro que si, el Midi tiene que estar en la lista. Esa que como dices siempre aumenta, jejeje.
      Nos vemos!!

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  2. Hola Javi.

    Me gusta mucho como enseñas las montañas (y paredes) mientras te van viniendo anécdotas y recuerdos de otras veces...como el ajoaceite en mal estado)

    En serio, tenía ganas de ver el Midi donde se mostrara sus paredones y escarpadas laderas y en tu crónica me lo has mostrado muy bien. Yo creo que me conformará de verlo desde distintas perspectivas, que siempre es una gozada.

    Un abrazo, muchas cervezas, y ajoaceite del día!!

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    1. Hello Toni!!

      Si la verdad, lo del ajoaceite me fastidio.
      Esta montaña tiene tantas vertientes que se necesitan varias crónicas para abarcar todas sus perspectivas. Bueno si no te da vértigo, la vía normal no es muy difícil, pero las trepadas y destrepadas y algún rapel no te lo quita nadie.

      A la próxima ajoaceite si caducar, jeje ;)

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  3. ¡Hola, Javi! ¡Hay que ver qué poco te prodigas publicando entradas! Seguro que tienes muchas más como ésta guardadas en el cajón. Esperemos que lo hagas más a menudo y podamos disfrutar de estas aventuras.Este gigante del Pirineo impresiona y subyuga solo con su imponente presencia. ¡Enhorabuena por la hazaña!.
    Un abrazo.

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  4. Hola Javi.

    Es complicado denominar a una montaña como "la más bella de los pirineos", ya que son muchas, y a parte de la belleza, son muchos los factores que afectan a tal denominación, aunque lo que está claro, es que es una montaña que tiene que estar en el currículum de cualquier montañero.

    Yo es una montaña que si no pasa nada, ya la tengo prevista para este verano, manejamos varias alternativas como subir por la cara Norte por la vira Embarradere, pero que creo que al final subiremos por la normal.

    Aunque no os salió la escalada que andabais buscando, subir al Midi es una gran opción, además fuera de la vía normal, que permite disfrutar en soledad de está gran montaña.

    Un saludo

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