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miércoles, 1 de marzo de 2017

VUELTA AL MACIZO DE COTIELLA


COTIELLA, un desierto en el Pirineo
Pedreras roídas por los hielos, roquedos esqueléticos de color blanquecino, meseta kárstica de acusada desnudez; así se muestra el grandioso macizo de Cotiella. No alcanza los tres mil metros, las vías de acceso son largas y no cuenta con refugio guardado; con todo lo expuesto, hay que ir al Cotiella. Quizás por eso pasa a la segunda lista, pero para los amantes del Pirineo, una montaña que hay que conocer. El Circo de Armeña, la Ereta de las Brujas y Llano de Entremón, la Basa de la Mora o Ibón de Plan, las Peñas de las Once, del Mediodía, de la Una…el macizo en su conjunto es un verso a la originalidad.

PLANIFICANDO LA TRAVESÍA
Como gran montaña tiene varias vías de acceso; desde Saravillo por el Collado de Santa Isabel, desde Barbaruens por el Circo de Armeña, desde Plan por el Collado del Ibón y desde Viu de Foradada a través del Collado de Collubert. Como queremos recorrer el macizo y no solo coronar su cumbre principal, me pongo a diseñar un circuito circular que nos permita visitar la mayoría de lugares citados. Parece que ya lo tenemos; saldremos de Saravillo hacia el Collado del Ibón y Basa de la Mora, luego trasponiendo el Collado de Aibón bajaremos hasta el Refugio de Armeña donde pernoctaremos. Al día siguiente remontaremos el Collado de Cotiella y la Colladeta desde allí subiremos a la cima principal, de nuevo en la Colladeta bajaremos para cruzar los Llanos de Entremón y bajando por la senda bajo el Movison Grande, dejarnos caer al Collado de Santa Isabel. Desde allí un sendero baja por la Vall de Gueva, de manera directa a Saravillo.

Saravillo, antes de iniciar la ruta.


Peñas de Lavasar

Refugio de Lavasar
EN MARCHA DÍA 1
Salimos de Saravillo por una buena senda marcada como GR-…,que se interna por un frondoso pinar, al cruce del pequeño arroyo del Barranco de Gallinés empieza una constante pero cómoda subida, dejamos atrás una fuente con alberca. Antes de alcanzar el Collado del Ibón, una ventana nos muestra en toda su extensión las Peñas de Lavasar con su kilométrica muralla; llegamos al collado donde se halla el Refugio de Lavasar, que se puede utilizar como base para ascender las cimas del macizo. Conversamos con unos jóvenes ciclistas de montaña y ¡vaya! uno de ellos había estado en Montanejos escalando y el otro tiene un amigo piragüista en Segorbe.
Antes de reemprender la marcha y desde este privilegiado balcón, vemos la magnificencia de las Tres Sorores; el Cilindro, inconfundible.
Llegamos al Ibón de Plan o Basa de la Mora, que presenta un aspecto deplorable; sin flujo que lo alimente, sus aguas estancadas esperan las lluvias otoñales y las nieves invernales. Comemos algo y sesteamos antes de ponernos de nuevo en marcha.

Hacia el ibón
Ibón de la Basa Mora, con la Peña de la Una a la derecha.



Pico Llosat
La Peña els Litase
De nuevo en ruta vamos orillando el ibón y casi en su extremo lo abandonamos y empezamos a remontar hacia el Collado del Aibón; a nuestras espaldas se va quedando la Peña Els Litase y a nuestra derecha la muralla esquelética del Pico Llosat. Rebasado el límite arbóreo, ascendemos por un pletórico secarral hasta culminar el collado; al frente el Macizo del Turbón reclama su sitio en la cadena.
Empezamos a bajar y la Cresta de Armeña se despliega en toda su magnitud; esta se extiende desde la Punta Alta 2732 hasta el Pico D’Espouy 2823, entre este y el Cotiella 2912 se abre el Circo de Armeña, con la Brecha de las Brujas 2642 intercalándose entre ambos. Ya divisamos el refugio y entre revueltas y alguna vaca muerta, alcanzamos el coqueto refugio. Es de recia construcción, aunque ya le achaca  una cierta dejadez; consta de 15 plazas repartidas en dos estancias, la litera corrida tiene colchones, y la sala se acompaña de chimenea con mesa y bancos, cuatro estantes, botiquín, radioteléfono de emergencia, escoba, así como una parrilla y alguna sartén y cazo; en la entrada esta la leñera con sierra de arco y hacha.
Recogemos agua de un arroyo cercano, corto leña y enciendo la chimenea; oscurece, preparamos la cena y después salimos al exterior a contemplar la cúpula celeste; está impresionante. Unas anotaciones y al saco.
Al fondo el Collado de Aibón.
Collado de Aibón 2345, al fondo el Turbón.
El dedo señala el refugio.

¡Hemos llegado!

Buenas noches.
EN MARCHA DÍA 2
Nos levantamos pronto; aún queda alguna ascua y la estancia huele a humo; me gusta este refugio, tiene el sabor de lo tradicional. A las 9:00 estamos en marcha, atrás queda el tintineo de  las vacas; la senda en principio toma rumbo SE para luego girar a S; miro hacia atrás de vez en cuando, observando cómo nos vamos distanciando del refugio.
El sendero se abre paso entre un pedriscal inmenso, casi yermo si no fuera porque algunas zonas se adornan de la flor del Pirineo; la edelweis. El adorno dura poco, el terreno lapiáz empieza adueñarse con sus rocas cortantes y el Circo de Armeña se muestra como una muralla almenada, con el pico de Raymond D’Espouy y el Cotiella, separados por la Brecha de las Brujas.
Conforme avanza la mañana, unos leves penachos de nubes se aproximan desde el sur y velan la montaña. Seguimos entre guijarros y lapiacés, cantidad de hitos jalonan la senda y en el momento de atravesar una ladera inestable, somos engullidos por la algodonada niebla. Miramos hacia abajo; laderas de infinitas piedras, miramos hacia arriba; niebla cada vez más espesa, que cubren las paredes de roca descarnada.

Preparados para salir.
En marcha!

Comenzando las primeras canchaleras.
Mas cancharela.




Nos atrapa la niebla.
Entre nuestro jadeo y la humedad suspendida llegamos a un muro inclinado, donde los hitos marcan el punto flaco para superarlo; unos cortos tramos de II+ y obstáculo superado. Nos sentamos unos instantes; estamos en el Collado de Cotiella 2650 m. vemos como la niebla sube por la comba de los Neis y se apelmaza en torno a la cima del Cotiella; y pensamos ¡esta quedará para otra ocasión! Atravesamos sin perder altura hacia la Colladeta 2705, punto de paso en el ascenso normal hacia la cumbre. ¿Qué hacemos, subimos o no? Mientras nos quitamos las  mochila y debatimos, aparece un excursionista solitario; charlamos con él y nos animamos a subir para arriba a pesar de la niebla que viene y va. La senda en zig-zag, se forja sobre el canchal y subimos a buen ritmo, una vez arriba y a pesar de la puerta cerrada, disfrutamos de las escasas ventanas que se nos ofrecen. En la misma cima nos despedimos y nosotros emprendemos el descenso.

Superando el tramo de trepada.
Atrás queda el Collado de Cotiella.
Llegando a La Colladeta.
Cumbre!! 2912 mts.
El enorme canchal que baja de la cima.
Desde el collado tomamos rumbo noroeste, hacia donde se abre la grandeza del páramo de Entremón; un pequeño desierto dentro del vasto macizo. Su suave oleaje rompe contra los diques del  Movison Grande 2593 y La Cues 2288; ahora se trata de navegar entre las fosas de la Ereta de las Brujas. El faro a tomar es el Movison Grande y hacia él nos encaminamos cual marino hacia puerto. Encontramos muchas simas y agujeros, algunos marcados con una cifra; deben ser exploraciones espeleológicas.
Derivamos el rumbo hacia el paso de El Gradiello, y cuando nos damos cuenta; nos lleva como una hora enmendar el error. Ya por el buen camino, pasamos por un abrevadero bajo el Movison y con una maestría formidable, el sendero se descuelga hacia el Collado de Santa Isabel. En una de las muchas curvas de la senda nos sorprende una impresionante vista de la Peña de Arties; afinando la vista vemos el minúsculo pueblo de Sin.
Llegamos al Refugio del Collado de Santa Isabel, este se muestra parco en equipamiento, pero mantiene lo suficiente para pasar otra noche. Había calculado que llegaríamos a Saravillo, pero esa hora y pico que hemos perdido derivándonos, nos haría falta ahora para bajar al pueblo. Esta atardeciendo así que, recogemos leña y encendemos un fuego, que será lo único caliente que cenemos, jeje, ya que solo nos quedan dos lonchas de salchichón y unos caramelos. Nos tomamos una infusión y a dormir; mañana será otro día.

Llanos de Entremón
La fantasmagórica Brecha de las Brujas.
La maciza Punta Llerga.
En el centro de la imagen, el pueblecito de Sin.

Vista desde la puerta del refugio.
Interior del refugio de Santa Isabel.

EN MARCHA DÍA 3
Desde este privilegiado balcón y a las puertas del refugio, se abre una panorámica sensacional; en un primer término el Puntón de Pegalera 2416 que cierra una larga cresta desde el Pico de las Neis 2725 y tras ello la Sierra del Estazo, con La Forquiella 2172 como cima destacada y pegado al refugio los paredones que protegen la airosa Punta Llerga 2246. Tomamos la pista que baja a Saravillo y a los pocos metros derivamos por una senda, que va a buscar el Vall de la Gueva. Entre altos pinos y multitud de bojes, el sendero comienza su frenético descenso; hacia arriba de nuestra cabezas, las rocas de El Feisón Ciego muestran las últimas defensas del macizo.
Caminamos por una senda casi pérdida en su trazado, pero siguiendo el curso del arroyo damos con una senda de mejor traza; algo más abajo camina entra muros de piedra y esto nos dice que el pueblo anda cerca. Pequeños huertos, viejas bordas; entramos en Saravillo, su rancio sabor de bien cuidadas casas, ponen el punto final a esta travesía.

La Sierra del Estazo.


Dejamos atrás el refugio.
Y tomamos una senda flanqueada de boj.

El barranco de la Vall de Gueva.
Y de nuevo, Saravillo.
P.D. Una circular más dentro del proyecto “Un macizo a 360 º” Como expuse al principio del texto, aunque no alcance los tres mil metros, tiene los suficientes ingredientes para ser tenido en cuenta e incluirlo entre los grandes. Sin duda el Cotiella te deja huella.

FICHA TÉCNICA
SISTEMA: Pre-Pirineo
MACIZO: Cotiella
INICIO Y LLEGADA: Pueblo de Saravillo
DISTANCIA: 34,0 km
HORARIO: Dos días.
DIFICULTAD: Media
DESNIVEL: 2400 +
CARTOGRAFÍA: Editorial Alpina Cotiella 1:25.000
ACCESO: A Saravillo se accede tomando desde Ainsa la carretera A-138, pasado Salinas, una carreterita te conduce al pequeño pueblo. Atravesado este, se halla una zona de aparcamiento.
OBSERVACIONES: Una muy buena travesía, en un macizo no demasiado concurrido. El apoyo del Refugio de Armeña a mitad de ruta, facilita la logística de la pernocta. El agua se localiza en los siguientes puntos; una fuente a mitad camino entre Saravillo y el Collado del Ibón, arroyo de desagüe de la Basa Mora, arroyo cercano al Refugio de Armeña, abrevadero bajo la vertiente oeste del Movison Grande y fuente cercana al Refugio de Santa Isabel. El tramo para acceder al Collado de Cotiella, comporta pequeñas trepadas de II+; quizás en épocas de más afluencia, convendría llevar casco.
De no haber derivado hacia el paso de El Gradiello, donde perdimos una hora, nos hubiéramos ahorrado la noche en el Refugio de Santa Isabel. Al día siguiente nos costó llegar a Saravillo una hora y veinte minutos. 
Si te gusta la soledad, la pureza de un macizo con personalidad propia, la rusticidad de los refugios no guardados y cierto aislamiento; esta puede ser tu ruta.

9 comentarios:

  1. Hola Javi.

    Leida tu crónica y como siempre, macho, me has hecho viajar con vosotros. Según te leo me teletransporto y esa desnudez y soledad que muestra esta parte de pirineo se queda muy dento de uno. Me quedo con la última frase del texto.
    Solo una objeción te pondría: nombras infusiones, caramelos pero de cerveza no veo no veo ninguna mención, jejeje.

    Un abrazo.

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    1. Cha Toni! de cervezas nada, pero ya nos tomamos unas cuantas al bajar al pueblo, jeje. Pues esta es una ruta de eso; soledad y desnudez, pero muy bella.
      Salud

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  2. Muy interesante actividad y muy bien descrita. Me la apunto en la carpeta de proyectos. Gracias!

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    1. Hola Abuelo!!
      Me alegra de que te guste. Y no lo dudes, esta travesía es una pasada. Si alguna vez la haces, ya me cuentas.
      Gracias por comentar.

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  3. El Cotiella, sin duda el rey absoluto del pre-Pirineo, y no solo por lo que marca su altura, sino por todo lo que lo rodea: esos pequeños refugios, esos ibones sobreviviendo en esos desiertos kársticos, esos pequeños y coquetos pueblos de sus valles...como bien indicas, una de las grandes. Y que curioso que antes de leer este relato tuyo he leído una pequeña reseña de ascensión a los dos Mobisón, el gran y el chicot, y tu los mencionas aquí, ¿será esto una señal? jijiji. Ya te he dicho en más de una ocasión que el Cotiella es una montaña, y un macizo, que tengo muchas ganas de conocer, a ver si este año cae una escapada para ese fin.

    Bueno Jai, como siempre, una gozada leer tus relatos.

    Salud y refugios austeros!!!

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    1. Claro Dani, el Cotiella es una de las grandes. Cuando tengas ocasión, ve para allá. Y al Movison también.

      Salud montañera

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  4. ¡Hola Javi! Soledad y espectacularidad unidos en esta travesía que me ha encantado y que desprende tu amor a la montaña y lo que disfrutas en ella, en este caso con Tere. Gran relato y estupenda aventura digna de ser realizada si buscas silencio y soledad.
    Un abrazo.

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    1. Hola Emilio!
      Soledad a raudales, claro también era mediados de septiembre y entre semana. Pero aún así dudo que se masifique como otros.
      Nos vemos por Montanejos.

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  5. una ruta presiosa, algun dia la farem, ma que saps ma que yu, vuivacccc...
    este estiu men baig a fer el tour al montblanc, ya te contare............

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