Como otro cualquier domingo, quedo a las 10:00 horas con Xavi para tomar un café con leche; llego al bar y aún no ha llegado, así que me siento junto a unos moteros; ellos visionando la pantalla multicolor ( hoy hacen carreras) y yo con mi funda trasparente donde tengo la fotocopía con el trazado de la vía elegida para esta mañana. Ahí llega, viene acompañado de su hijo mayor Hugo, el rubito de Sants como lo le llamo cariñosamente. Comentamos un poco la jugada, mientras sorbemos el humeante desayuno; pero está más que clara, nos vamos a la pared del Estrecho, a la vía Techo Pirineos; eso significa diedros y fisuras para empotramientos, colocar seguros de protección, pero sobre todo ambiente garantizado y pasajes sobre una roca anaranjada y a veces cascarillosa, que hace severa la progresión y ponga a la masa gris en mayor número de revoluciones.
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sábado, 28 de julio de 2012
RODADAS POR EL CABO DE GATA
Hacía muchos años que no salía a viajar con la bici y aprovechando que estoy desempleado, decido marcharme al parque natural de Cabo de Gata; allá en Almería. Siempre que viajé con la bici, he sido de los que me gusta acarrear con toda la impedimenta e intentar en la medida de lo posible ser autónomo, pues es la manera de no estar supeditado a las instalaciones turísticas; es decir paras a comer y a dormir donde te place siempre que no molestes al prójimo. Por eso la primera noche en este recorrido, monto mi campamento en la solitaria playa de la cala de Enmedio.
Cala de Enmedio
Cala de Enmedio
sábado, 2 de junio de 2012
LAS CALANQUES MARSELLESAS
UNA VUELTA AL PIRINEO
Despúes de estar unos dias con mi amigo Pablo, trepando por el macizo de Neovielle; marcho al valle de Pineta, zona donde pienso iniciar este periplo pirenaico. Me busco un lugar donde, echarme a dormir al amparo de unos árboles, y despúes de una ligera cena, extiendo el saco y al sobre.
Cuando me levanto, voy a un arroyo a asearme y lavar ropa, luego me preparo la mochila para realizar la vuelta al macizo del Monte Perdido y Gavarnie; como otras muchas veces, marcho solo; es una situación que a veces es obligada y otras voluntaria. Esta vez es obligada, ya que mi amigo se tuvo que marchar, la idea más que disuadirme me excita. La excitación es lenta, ya que como otras veces salgo algo tarde 14:00 horas.
Con un sol de justicia, asciendo lentamente los primeros repechos del sendero y me noto muy cansado, hago una primera parada al lado de un abrevadero y me refresco, toda la subida al balcón de Pineta, la hago lento y cansino; el muslo izquierdo lo llevo más fatigado que el derecho, las ascensiones en el Neovielle, no perdonan.
A las 17:20h alcanzo el balcón y ya se que no llegaré a las 19:00 h al refugio de Espuguettes, donde hago parada y fonda; y es que los franceses tienen costumbre de cenar pronto.
A las 17:20h alcanzo el balcón y ya se que no llegaré a las 19:00 h al refugio de Espuguettes, donde hago parada y fonda; y es que los franceses tienen costumbre de cenar pronto.
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